sábado, 25 de septiembre de 2010

Escribo para ver

En la primera entrada de este blog, "escribir, escribir" publiqué unos versos que habían brotado como respuesta a mi afán de escribir. Esos versos son parte de una poesía más extensa de la que hoy publico otro párrafo. Y conforme vaya creciendo, iré publicando más. Les comparto la poesía. Bueno, como dato extra, la comencé a escribir en Roma, Italia hace 2 años, por lo que no siempre corresponderá el argumento de los versos con mi realidad.



Escribo para ver
como mi alma aturdida
se va expandiendo en el papel
como va dejando en él
el veneno y la hiel
que la tienen confundida
o el perfume y la fragancia
recuerdos dulces como la infancia
que con austera elegancia
la mantienen aun con vida
Escribo y dejo en mi canto
una nota de amargura
un trozo de mi dolor
y un poquito de ternura
Dejo también mi llanto
caer de una lágrima pura
que dejó el primer amor
y por tener que olvidarlo
lo dejo plasmado con tinta,
tinta de mi corazón
que sangra al tener que arrancarlo
Escribo para ver
como mi alma aturdida
se va expandiendo en el papel...

sábado, 18 de septiembre de 2010

Soñé que soñaba

Les comparto una poesía más.



Anoche soñé que soñaba
y a ti, sueño de mis sueños
en mis sueños te encontraba

Soñé que estando dormido
tu alma me visitaba
venía a velar mis sueños
a calmar mi alma angustiada

y ponías tus cándidas manos
sobre mi dormida cara
y luego besabas mi frente
y en silencio te marchabas

Y soñé que despertaba
y por no verte a mi lado
deshecho y desconsolado
en mi sueño te buscaba

Pero ya no te encontré
y mi sueño perturbado
ya no era lo que fue
¡te me habías escapado!

Y por no querer hacer
de ese sueño realidad
en sueños me volví a acostar
quise volver a soñar

Hoy por fin al despertar
noté que tú ya no estabas
y por no tener que afrontar
el hecho de verte perdida
si alguien me preguntaba
yo solo le respondía:
"anoche soñé que soñaba"

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Pensamientos de un exiliado

Este párrafo es de mi creación. Hay momentos en que tras mucho tiempo fuera de tu patria y de tu casa, sientes cierta nostalgia y te gustaria volver...



... Era en el silencio de aquellas pacíficas noches frescas y estrelladas, cuando el viento me traía desde el otro lado del mar los olorosos recuerdos de mi tierra natal. Estos me penetraban hasta el corazón y enseguida mi alma sentía enormes deseos de volcarse sobre el papel. Si se lo permitía, entonces escribía apresuradamente y tras unos instantes todo quedaba como desahogado de ese sentimiento que le oprimía el pecho. Todo quedaba en gran calma como la noche misma. Y así continuaba los días esperando con ansia el momento en que pudiera volver a verla pero, ay, que ingrato es el hombre... para volver a pisarla.

De caundo en cuando esa espera se hacía terrible, insoportable. Me sentía solo y desprotegido. Parecía que ni yo mismo me entendía. Así se sucedían las noches. Noches cálidas de primavera; noches frescas de verano; noches frías de otoño y noches gélidas de invierno... el día no llegaba. Suspiraba ansioso por verla de nuevo pero esos suspiros lo único que lograban era hacer más larga la espera.

Así fue como aprendí a valorar la noche que en su silenciosa oscuridad me traía en su fresco viento caricias de mi patria. Sus cándidas estrellas eran como fríos besos con que intentaba consolarme y la luna, ah luna hermosa... como dejarte de lado blanca princesa que cada noche intentabas seducirme para hacerme olvidar por un momento mis pesares. A veces te dejabas ver allá arriba, solitaria y ufana por tu reluciente blanco. Otras, juguetona, te escondías por detrás de las ramas de los árboles y, ay como me hechizabas cuando toda llena y resplandeciente te presentabas casi tocando el ensombrecido suelo y pintando las nubes de amarillo.

Me pareció que comprendía a los enamorados que gemían por la ausencia de su amada... yo no amaba a nadie en concreto y sin embargo ese pesar seguía oprimiendo mi pecho. Si por lo menos hubiera contado con un amigo, lo que se dice amigo, en esos momentos con quien compartir mi desdicha, pero no. Me sentía incomprendido, no correspondido y aun así había algo que me empujaba a seguir esperando.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Maltrata

Maltrata. Según me dijeron, el nombre proviene de que fue el pueblo más dañado en una erupción del volcán. Es el pueblo de mi abuela. La última vez que había estado ahí, fue hace más de quince años, precisamente cuando murió mi abuela. En aquel entonces estaba aun sin pavimentar, el lugar que ocupan hoy las casas lo ocupaban entonces más campos de siembra. Los burros y caballos han ido cediendo paso a los autos.

Sin embargo hay algo… algo que hace que el Maltrata de hoy, siga siendo el Maltrata de hace tantos años. Algo que sigue haciendo que al atardecer, cuando el sol se esconde tras las montañas, y el aire frío empieza a anunciar la llegada de la noche, puedas respirar profundamente y decir: “estoy en el pueblo”

Y es que cada pueblo tiene ese algo. Desde los pueblos resguardados por las montañas, como los que dejan que las olas del mar acaricien sus pies. ¿Qué será ese algo? ¿Acaso el tiempo? ¿Será el aire?, ¿serán las almas de lo que ya se fueron o acaso su simple recuerdo? En el pueblo parecería que el tiempo se detiene. O si no se detiene, que camina más lento.

Al atardecer he visto que de algunos techos de lamina empezaba a subir blanco, paciente, rutinario, un poco de humo. Se estaba preparando la cena. Tortillas quizá.

Los pueblos representan una parte muy especial en los paisajes de mi alma. Y es que los pueblos, muchos de los pueblos además de detener el tiempo, son capaces de colarse por una rendija del corazón.

Me voy de Maltrata, pero en cierto sentido me quedo. Algún día quizá otro pasante respire profundamente un atardecer de otoño y a lo mejor será capaz de percibir ese pedacito de mi alma que ahora forma parte de Maltrata. Y tal vez también se preguntará qué es ese algo que hay en cada pueblo…

martes, 31 de agosto de 2010

El día que te vayas

Después de considerarlo durante algún tiempo, he decidido empezar a publicar algunas poesías. Simplemente quiero hacer una aclaración. Pueden ser poesías de mi creación o fragmentos de poesías de otros autores, en cuyo caso citaré al autor. Segundo: quizá no tienen un valor literario muy grande, en cuanto a que no siempre respeto los cánones de la poesía... quizá no serán sonetos ni quintillas ni romances perfectos, quizá llegue a mezclar arte mayor con arte menor o rima asonante con consonante... sin embargo para mi representan en muchos casos, eso, paisajes de mi alma, días de lluvia, días de tormenta, días de sol y mar o días de sequía... y por lo tanto adquieren un valor muy especial. Espero que sean del agrado de quienes entren en este blog y si el caso lo amerita, quizá llegue a explicar de que trata o qué motivó esa poesía.

Sin más preámbulos, dejo la primera.


El día que tu te vayas
El día que tu te vayas
yo quiero seguir andando
por estos mundos de Dios
Llevando en mi alma atribulada
una sonrisa resignada
Una sonrisa bordada
de aquellos momentos lindos
que pude vivir contigo
No dejaré que la pena
sepulte mi vida razgada
por tu dolorosa partida
Ni dejaré que mi vida
llegando al último día
te olvide ni un instante
Tú serás mi amor constante
mientras siga caminando
y quiero seguir andando
aunque tú te me adelantes

martes, 17 de agosto de 2010

De maestros, sindicatos y cosas por el estilo

Asisto a un curso de capacitación para el desarrollo por competencias, un sistema educativo que se está buscando implantar en las escuelas de gobierno de México. Si bien el tema es interesante, he de anotar que será aun más interesante ver cómo tratarán de implantarlo. El sistema no es otra cosa ni consiste en más que buscar que el alumno realmente aprenda… es decir, se quita del centro la figura todopoderosa del maestro para poner un poco más de atención al pobre alumno e interesarse por él, por ver que realmente aprenda.

Durante un momento se ha interrumpido el curso para escuchar las palabras y nuevos nombramientos para puestos directivos del sindicato de maestros. Sinceramente me sentí como Cantinflas en la película “El Barrendero”. Sí, recuerden aquella escena en que se presenta a la junta del sindicato y expone un discurso tan disparatado que causa gracia.

Entre tanto “compañeros” y alabanzas al sindicato me he perdido y no he logrado rescatar nada importante sobre una verdadera educación. Lo que sí me ha quedado claro es que los nuevos directivos obtendrán un ingreso salarial más elevado del que tenían. La única diferencia con Cantinflas es que en mi caso, no causaba gracia la exponente…

No quisiera alargarme más, pero eso me ha llevado a reflexionar sobre un discurso que hice hace algunos años para mi clase de elocuencia, en el que exponía una verdad tan obvia, que hasta ofendía de tan obvia. Trataba sobre la educación, y en él hacía notar eso, que si no queríamos en un par de años vernos invadidos por gente mediocre con título (sin ironía), teníamos que poner un mayor énfasis en las escuelas para buscar formar de verdad a los alumnos.
Al final, muchos se fueron a celebrar con los maestros recién ascendidos y el curso se vio interrumpido justo cuando estábamos por sacar conclusiones. Yo por mi parte saqué ya mi conclusión: Viva México, vivan los maestros y por supuesto… ¡viva el sindicato! Pregunta final, ¿Cuándo diremos nos solo con palabras sino con hechos ¡Viva el alumno!?

lunes, 26 de julio de 2010

Memento... acuérdate!!

Dicen que recordar es volver a vivir... pues bien, creo que hace un par de días volví a tener catorce años por unas cuantas horas...

Gracias al facebook, pude compartir unas fotos que tenía de mi generacion del primer año de la preparatoria y así retomar el contacto con compañeros que llevaba hasta 7 años sin ver ni saber nada de ellos.

El punto es el siguiente, al retomar el contacto con ellos, estuvimos platicando y recordando nuestras penas y glorias de aquellos años felices. Y entre anécdota y anécdota nos dieron casi las 4 de la mañana...

Ahora bien... además de la buena dosis de risa, entretenimiento y emoción, este encuentro me llevo a reflexionar sobre una cuestión que ya me había planteado antes: ¿Qué haremos durante toda la eternidad?

Aclaro que lo que voy a decir aquí no es ni pretende ser "doctrina" y por tanto estoy dispuesto a corregir lo corregible... es mas bien una "reflexión piadosa" que, como dirían los italianos, se non è vero, è ben trovato.

Bueno, volviendo a mi cuestión planteada, lo primero que se me venía a la mente era el versiculo del salmo: "Cantaré eternamente las misericordias del Señor" y es que yo creo que la eternidad consistirá en algo así como una tarde con Dios... una tarde bastante larga por cierto en la que estaremos recordando sus misericordias... acordándonos de ellas.

Yo me preguntaba, por qué cuando te encuentras con un amigo al que no veías hace mucho, en seguida comienzas a recordar, a revivir aquellos momentos felices, tristes, amargos... por qué lo primero es "acordarse"?


Con Dios yo creo que será algo parecido. Será como encontrarnos con ese buen Amigo y quizá el nos dirá: Hombre! cuánto tiempo! ¿Te acuerdas de cuando...? y así comenzaremos una larga y entretenida charla en la que seguro reiremos, se nos derramará alguna lágrima, pero sobre todo entenderemos muchas muchas cosas y lo más importante, estaremos con Dios.

Para cantar sus misericordias eternamente, será necesario recordarlas primero, ¿no? Y definitivamente las misericordias que Dios va teniendo con cada uno darán tema para toda una eternidad.

Al final depués de platicar con mis amigos y pasar ese rato recordando, me vino a la mente que quiza también sería bueno retomar el contacto con Dios... que quizá hay un montón de cosas que quiere platicarme...

lunes, 14 de junio de 2010

De la libertad y otras complicaciones

Es miblog... soy libre de publicar lo que quiera jeje. Esa palabrita... libertad... que sonido tan dulce tiene y sin embargo cuando deja de ser una simple palabrita, para hacerse una realidad cotidiana en la vida... llega a adquirir unos tintes bastante dramáticos.

Muchas veces en la vida uno está acostumbrado a la parte sencilla de la libertad... esa que implica recibir beneficios por pequeñas decisiones o incluso que otros tomen decisiones por ti. Un ejemplo práctico: dependiendo de como te comportes en la semana, tus padres te darán o no permiso para salir con tus amigos el fin de semana. Ahí la libertad está en que tú eliges si te comportas bien o no. Y la parte de las decisiones en tu lugar es que al final terminas reconociendo que quien eligió tiene quizá más experiencia y es lo más conveniente y por tanto lo haces, te acoplas a esa decisión.

Los tintes dramáticos llegan cuando te toca decidir de frente. En primera persona. Un hecho. Tú. Un hecho y tú. Consecuencias. Unas previsibles, otras menos. Te haces grande frente al hecho y avanzas hacia él. Ya de cerca no es lo mismo. Te achicas. Buscas apoyo, consejo, ayuda... como quieras llamarle. Volteas a tu derecha, atrás, arriba. Te das cuenta que estás solo en el ruedo y que, como diría el muy famoso "Ferraz" (cfr. Youtube búsquenlo esta buenísimo "el Ferraz") "ahora la bebes o la derramas" Sí, hay quien desde las gradas te grita: tú puedes!, pero es TÚ... no hay nadie a tu lado que te mueva las manos ni que haga avanzar tus pies.

La libertad va más allá de decir lo que quieres o hacer lo que piensas. La libertad no se reduce al "soy mayor de edad y ya puedo hacer lo que se me pegue la gana" La libertad no es dejar de ir a Misa con mis padres, porque ya estoy mayor y es lo que quiero... La libertad, segun una definición mía, mas simplona que simple, es la capacidad que el hombre tiene de optar por lo que puede no querer. (aunque en un primer momento era "la capacidad que tiene el hombre de hacer lo que no quiere")

Hoy me he topado conmigo mismo enarbolando la badera de mi libertad. Fue un momento duro, difícil, algo dramático, por qué no decirlo. Y me di cuenta de que a ser libre se ha de aprender cada día.

La tarde fue lluviosa y algo fría, desde mi habitación en penumbra vi como la noche fue cubriendo poco a poco el firmamento, al paso que un vientecillo recogió cortesmente las últimas nubes pesadas de agua. Y mientras pensaba en estas cosas, que como gotas de lluvia caían sobre mi mente, traté de hilvanar unos versos. Fue en vano. Me quedé dormido.

martes, 1 de junio de 2010

Un homo sapiens que no sapiens no es homo...

Estaba empezando a "agüitarme" por no hallar un tema que me inspirara a hilar un par de parrafos para mi blog... (parezco niño con juguete nuevo jeje) pero creo que ya lo encontré después de tres horas de un curso de capacitación y una buena charla...

Así es... asistí a un curso de capacitación en el que el expositor nos cito a un psicologo que decía que el mayor problema al que se enfrentaba el hombre en la actualidad era al cambio... que pensándolo bien tiene su verdad aunque no creo que sea del todo así.

Yo creo que el verdadero problema del hombre actual o uno de los problemas, es la falta de pensamiento, es decir, que no está acostumbrado a pensar, a analizar las cosas, a razonarlas... el hombre de hoy piensa poco... y el problema no es solo eso, sino que ademas de pensar poco, opina mucho. Le encanta meter su cuhara en la sopa de los acontecimientos diarios.

Desde la decisión de un técnico de futbol, la actitud de un conocido, la posición de un artista... y pareciera que le causa especial emoción cuando se trata de opinar sobre la Iglesia y sus posiciones.

Todo es bueno para que cada uno opine, exija e incluso dogmatice. No importa que estés más o menos informado, hay que opinar para parecer culto... la realidad es que se demuestra lo poco que se ha pensado antes.

Tal vez parezca injusto de mi parte tachar a "todos" ese colectivo omnipresente y tan abstracto a la vez, de que no piensan. Pero los que de verdad piensan argumentarán... los que no piensan... la inmensa mayoría... solo opinará.

Díganme si no: sale un tema o un hecho cualquiera... todo mundo empieza a opinar y a presionar... al final resulta que el hecho o el tema no eran tan malos después de todo y los que opinaron dicen: ¡Ay... es que no sabía eso! o ¡es que no lo hice con esa intención!... lamentos inútiles... si no sabes, para qué opinas... y eso lo podrías evitar pensando solo un poquitin

Así que eso... un homo sapiens que no piensa, pues deja de ser hombre, porque está abandonando esa caracteristica que lo distingue de los demás animales: lo racional.

Al final saque una conclusión buena del curso de capacitación... que si no quiero quedar discapacitado intelectualemente hablando, no volveré. Y si no me creen todo lo anterior... PIÉNSENLO!!

sábado, 29 de mayo de 2010

Escribir... escribir

La primera entrada de mi blog... de mi primer blog. Escribir, escribir. ¿Por qué escribir, para qué escribir? Un día encontré un libro titulado: "El poder sanador de la escritura" o algo parecido.

A decir verdad desde hace algunos años me ha gustado escribir. Escribir artículos, escribir cuentos, escribir poesía. Además tuve la oportunidad de mejorar mis técnicas de escritura en Salamanca, España, con dos excelentes sacerdotes que fueron mis profesores, los padres Raul López Orozco, y José Luis Díaz...

Yo creo que todo hombre, cada ser humano es un escritor... cada uno escribe un libro importantísimo día a día, segundo a segundo, pero pocos, saben traducir ese vivir, a tinta o imprimirlo en el papel y menos aun solo unos cuantos llegan a ocupar un puesto entre los grandes, solo algunos llegan a inmortalizarse con un libro que trasciende el tiempo y la barrera de las lenguas.

Ahora bien, hice alusión al título de un libro porque la primera vez que yo me pregunté el porqué de mi afán de escribir la respuesta fue esta:

Escribo para ver
como mi alma aturdida
se va expandiendo en el papel
como va dejando en el
el veneno y la hiel
que la tienen confundida
o el perfume y la fragancia
recuerdos dulces como la infancia
que con austera elegancia
la mantienen aun con vida
A ustedes ¿les gusta escribir?, ¿son capaces de expresar en papel lo que llevan dentro? ¿Qué será necesario para llegar a ser un gran escritor?

Una reflexión "al vuelo"

Frente a mi oficina, sobre las escaleras que van al segundo piso, había un nido de golondrinas. 3 polluelos tenía el nido. Sobre una lámpara...